La Rosa Blanca, 83 años después

Hace 83 años, entre el 18 y el 22 de febrero de 1943, se produjo la detención, interrogatorio, juicio y ejecución de tres de los integrantes de la Rosa Blanca, grupo estudiantil de oposición al nacionalsocialismo. Me he ocupado de este grupo en varias entradas que pueden encontrarse aquí.

Les califico como «grupo» de forma consciente, porque considerarlos una organización sería excesivamente generoso. Varios amigos, algunos unidos por relación de parentesco (los hermanos Scholl) o sentimental (Hans Scholl y Traute Lafrenz) y la mayoría por afinidad intelectual y compromiso ético. Durante ochos meses distribuyeron seis panfletos clandestinos en Múnich. La difusión del sexto fue lo que llevó a la detención de varios integrantes y a la desatirculación de la «organización».

Hace diez años busqué una traducción al español en abierto y gratuita de ese sexto panfleto; pero no la encontré. Así que yo mismo intenté esa traducción, que compartí en una entrada de mi blog «El jardín de las hipótesis inconclusas» que reproduzco a continuación.

Antifascistas (24 de mayo de 2016)

La entrada, como digo, es de hace 10 años, por lo que reflexión sobre la edad que tendría ahora la más joven de sus integrantes tiene que adecuarse al momento presente. Nació hace 105 años, en 1921.

Tal y como explicaba, entonces compartía el sexto panfleto con una traducción al español que hice con bastantes inseguridades. Hoy he vuelto a ella con la ayuda de ChatGPT y he modificado alguna pequeña cosa; pero, para mi sorpresa, el traductor ha mantenido prácticamente íntegra la versión de hace diez años. A continuación está una reproducción del panfleto original y la traducción al español.

Creo que merece la pena leerlo. Es un panfleto estudiantil. Aunque parece que, en este caso, la mano del profesor Kurt Huber, también integrante del grupo, tuvo un papel destacado en su elaboración; las referencias son las propias de los alumnos de la Universidad; entre ellas el incidente al que se refiere el escrito en el punto en el que habla de «bromas lascivas» y de la respuesta de las universitarias alemanas de Múnich; una asamblea celebrada en enero en la que un jefe local del partido nazi recriminó a las estudiantes que no se casaran y tuvieran hijos para enviar al frente; lo que generó el rechazo de los estudiantes, que abuchearon al dirigente nacionalsocialista.

Fijémonos también en que en el panfleto se hace referencia a un posible cierre de las Universidades, una posibilidad que, según los autores del panfleto, no les asusta y están dispuestos a afrontar. Es una observación que estremece si se tiene en cuenta que en cuestión de días, varios de los autores del escrito no padecieron el cierre de las Facultades, sino la guillotina.

Cada año recuerdo este episodio por las razones que explicaba en mi entrada de 2016. Debería hacernos reflexionar que se hubiera podido llegar al grado de barbarie que supuso el nazismo sin que hubiera una reacción de oposición significativa por parte de la población. La resistencia interior al régimen nacionalsocialista fue extremadamente minoritaria, por eso aquellos que supieron ver la injusticia y actuaron ante ella merecen reconocimiento. Un reconocimiento que debería hacerse extensivo a quienes actuaron igual en tantos lugares sin que su ejemplo y sacrificio haya sido recordado. Al menos los integrantes de la Rosa Blanca han sido homenajeados; aunque supongo que ningún consuelo es ese para los muertos (volveré sobre ello en unos días); pero hay otros muchos casos en los que ni ha habido reconocimiento y ni siquiera derrota de los malvados.

Hagamos, sin embargo, lo que esté en nuestra mano. He puesto de mi parte al traducir el panfleto que les costó la vida (algo que hoy en día puede hacer cualquier herramienta de IA sin gran esfuerzo) y comparto también unas imágenes de los que fueron ejecutados en 1943. Les he añadido color, porque -al menos a mí me pasa- lo que está en blanco y negro me parece menos real y la injusticia, el sacrificio, la vida y la muerte de los que aquí se recuerdan fue dolorosamente real.

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