Dicen que no te encuentran en el dolor, la injusticia, la pérdida. Dicen que no te encuentran, que si existieras no lo permitirías. Confieso. Veo el horror y pienso: "No dejes que pase, que a mí me pase". Y luego... enseguida: "Pero, si ha sucedido, si un niño ha muerto o ha sido herido, tú ya has sufrido". Esa herida que tú y yo compartimos, inexplicable lágrima, angustia cierta, pena lejana. Esta herida que hermana es mano extraña que penetra, acaricia, que nos une contigo. En el dolor te veo sufriendo, así lo siento. Porque si tú no fueras quien el dolor comparte, si tú no fueras... ¡Sé pues, hermano! Del dolor danos lo que nos hace humanos.
El jardín de las hipótesis inconclusas. Un espacio abierto a todas las ideas, por locas que sean, y a todos los planteamientos, por alejados que estén de los pareceres comunes.